martes, 4 de noviembre de 2014

Roger y la RSC

Hemos tenido la oportunidad de ver con nuestros alumnos de Responsabilidad Social Corporativa, el documental Roger and Me (1989), el primero de una serie de trabajos polémicos que lanzaría a la fama a su director, el controversial Michael Moore, ganador luego de un Oscar por Bowling for Columbine y la Palma de Oro de Cannes por Fahrenheit 9/11.
El documental trata sobre el cierre de varias fábricas a finales de los 80 de la General Motors en los Estados Unidos, por parte de Roger Smith el CEO de esa empresa, aunque se centra en la planta de Flint, Michigan una de las más grandes, que albergaba a miles de trabajadores y es el lugar de nacimiento del documentalista.
El filme comienza con fragmentos de archivo, de la época dorada de Flint cuando todos tenían trabajo, la ciudad prosperaba y todo era felicidad. Luego contrasta con las imágenes actuales, que parece más un pueblo fantasma con cientos de casas vacías, calles sucias, llenas de  indigentes y alto índice de criminalidad.

 Moore trata de ubicar por varias ciudades a Smith, para llevarlo a ver las consecuencias de esta decisión.Cuando al final lo encuentra, el CEO de la General Motors se rehúsa ir diciendo que él no tiene nada que ver con lo que pasó en esa ciudad.
Como ironiza Moore dentro del documental, el cierre de fábricas parecía una idea genial: se enviaría el trabajo a México donde la mano de obra era más barata, y con el dinero obtenido se invertiría en otros negocios, como tecnología y armas, de este modo la empresa estaría en mejores condiciones de enfrentar a la competencia creciente de los vehículos japoneses.
Pero viendo el desastre humanitario que ocasionó en Flint, el asunto ya no parece tan genial: gente echada de sus casas porque no puede pagar la renta, gente que tuvo que emigrar lejos y empezar de cero porque no tenía futuro en lo que siempre fue su hogar, gente que tuvo que internarse en un hospital psiquiátrico porque su nueva situación les produjo ataques de pánico, el privar a una comunidad, prácticamente sin previo aviso, de su principal fuente de ingresos, entre muchos otros desastres.
La GM de ese entonces nada más lejos de lo que hoy es una empresa que sigue un modelo de Responsabilidad Social Corporativa: no cumple con los tres pilares del desarrollo sustentable (económico, social y ambiental), porque solo le interesa la rentabilidad, no cumple con sus trabajadores, no solo no tiene buenas relaciones con su comunidad sino que prácticamente la condena, y un largo etcétera.
Pero lo peor de todo, es que los planes de Smith ni siquiera lograron que la empresa sea económicamente viable: las plantas de México no fueron lo que se esperaba, las inversiones en armas y tecnología resultaron un desastre, y a comienzos de los 90 la GM era una empresa con serias dificultades financieras, de las que no se pudo librar al punto que en la crisis mundial del 2008 cayó en bancarrota y tuvo que pedir un rescate millonario al gobierno de Obama, para poder seguir existiendo: Miles de personas se quedaron en la calle, para nada.
El único beneficiado con todo esto fue Smith, quien se incrementó su sueldo en dos millones de dólares, según vemos en el documental. Por todas estas cosas, Smith está considerado, según la CNBC, como uno de los peores CEOs de la historia de los Estados Unidos.
Por actitudes tan irresponsables como ésta, surgió la filosofía de la Responsabilidad Social Corporativa, que busca evitar que las empresas cometan este tipo de desatinos, y que comprendan que su responsabilidad no es solamente con sus accionistas o clientes, o con tener rentabilidad (como decía Milton Friedman) sino con todos sus stakeholders, es decir todos los grupos que se relacionen con ella, idea que lamentablemente no es tan fácil de admitir para muchos directivos.

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